La relación diplomática entre Rusia y México enfrenta un nuevo punto de fricción tras las acusaciones del gobierno ruso, que señala el presunto caso de una menor bajo resguardo en territorio mexicano como una posible “desaparición forzada”. Moscú sostiene que no ha recibido respuestas suficientes por parte de las autoridades mexicanas y exige acceso consular inmediato.
El conflicto se intensificó luego de que la Cancillería rusa convocara al embajador de México en Moscú, Eduardo Villegas Megías, para expresar su “profunda preocupación” por la situación de la adolescente, a quien consideran retenida de forma irregular dentro del sistema de protección estatal mexicano.
De acuerdo con la versión rusa, la menor identificada como Kristina Románova se encuentra bajo custodia del DIF del Estado de México desde 2023, tras ser separada de su entorno familiar por presuntos riesgos de violencia. Sin embargo, Moscú afirma que no se ha permitido el contacto consular ni se ha atendido de forma adecuada su solicitud de información.
Las autoridades mexicanas no han emitido hasta ahora una postura pública detallada sobre las acusaciones, mientras el caso continúa generando intercambio de señalamientos entre ambos países. Rusia insiste en que la situación debe resolverse con el retorno de la menor, mientras el tema sigue escalando en el ámbito diplomático internacional.

