Las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan en medio de las negociaciones para alcanzar un posible acuerdo que permita reducir el conflicto en Medio Oriente. El presidente estadounidense, Donald Trump, dejó en claro que su gobierno no aceptará que Teherán tenga control sobre el estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos más importantes para el tránsito mundial de petróleo.
Durante una reunión en la Casa Blanca, Trump afirmó que el paso marítimo seguirá siendo una zona internacional bajo vigilancia de Estados Unidos y reiteró que todavía existen desacuerdos importantes en las conversaciones con el gobierno iraní. El mandatario señaló que, si las negociaciones no avanzan, su administración mantiene abierta la posibilidad de endurecer las acciones contra Irán.
En paralelo, representantes de ambos países mantienen contactos diplomáticos con apoyo de mediadores de Pakistán para buscar una salida al conflicto iniciado a finales de febrero. Entre las propuestas analizadas estaría el restablecimiento del tráfico comercial en el estrecho de Ormuz y la reducción de algunas medidas impuestas por Washington contra puertos y embarcaciones iraníes.
A pesar de ello, la Casa Blanca desmintió un supuesto borrador de acuerdo difundido por medios iraníes. El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que aún faltan temas por resolver, especialmente relacionados con seguridad y el programa nuclear iraní, por lo que las negociaciones continuarán en los próximos días.
