Una aparición de Enrique Peña Nieto en una boda celebrada en Italia volvió a colocar al expresidente mexicano bajo los reflectores. El exmandatario fue captado en Portofino junto al empresario israelí Avishay Samuel Neriya, cuyo nombre ha sido relacionado con contratos de seguridad durante su administración y con señalamientos sobre un presunto soborno millonario.
Las imágenes corresponden a la boda del cantante israelí Omer Adam y Sacha Israelovich, realizada el pasado 26 de agosto. La presencia de Peña Nieto junto a Neriya llamó particularmente la atención porque el empresario fue uno de los proveedores de drones y equipo de seguridad para el gobierno mexicano durante el sexenio priista.
¿A NONE ESTÁ PEÑA NIETO?… AQUÍ 'TA!! 🤣🤣🤣🤣 Por un simple paneo de video en una lujosísima boda judía en un castillo de Portofino, Italia, descubrieron entre los invitados al expresidente de México, vestido con smoking negro y una kipá blanca para no desentonar con la… pic.twitter.com/bYsv2YWWzU
— Doña Carmelita (@CarLon_2020) August 30, 2026
El nombre de Neriya cobró notoriedad en 2025, cuando documentos derivados de una disputa legal con su entonces socio Uri Emmanuel Ansbacher dieron origen a versiones sobre una presunta entrega de 25 millones de dólares vinculada con la campaña presidencial de 2012 y con posteriores negocios gubernamentales. Sin embargo, la acusación no ha sido comprobada y los documentos no identificaban directamente a Peña Nieto, sino que hacían referencia a una persona mediante iniciales y otras expresiones.
El asunto también quedó relacionado con Pegasus, el programa de espionaje adquirido por instituciones mexicanas y utilizado durante el gobierno de Peña Nieto contra periodistas, activistas y defensores de derechos humanos. Neriya y Ansbacher mantuvieron negocios de tecnología y seguridad en México, mientras que Peña Nieto nombró al primero cónsul honorario de México en Haifa, Israel.
Peña Nieto ha rechazado los señalamientos sobre las supuestas aportaciones y aseguró desde que surgieron las acusaciones que eran falsas y carecían de sustento. Ahora, su aparición junto a Neriya en Italia vuelve a poner bajo atención pública una relación empresarial y política que ha sido objeto de investigaciones periodísticas desde hace más de un año.

