Una amenaza que crece silenciosamente comienza a ganar terreno en las dunas costeras de la Península de Yucatán. Especialistas de la UNAM alertaron sobre la presencia de plantas invasoras capaces de desplazar especies nativas y modificar las condiciones naturales de estos ecosistemas, ya presionados por el desarrollo inmobiliario y la afectación de humedales.
El problema va más allá de sustituir unas plantas por otras. Jorge Carlos Trejo Torres explicó que las especies invasoras compiten por el espacio, crecen rápidamente y generan grandes cantidades de materia orgánica que modifican el suelo, dificultando la germinación de semillas y el desarrollo de nuevas plantas nativas. Algunas también liberan sustancias que afectan la supervivencia de las plántulas.
Patricia Guadarrama, especialista de la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación de la UNAM en Sisal, destacó que conservar la vegetación propia de las dunas resulta fundamental debido al papel que estos ecosistemas desempeñan en la costa. Además de albergar una importante diversidad de especies, funcionan como una barrera natural frente al viento, oleaje y fenómenos meteorológicos extremos.
Ante este panorama fue presentada la “Guía de identificación y erradicación de especies invasoras de las dunas costeras de la Península de Yucatán”, a cargo de Mariel Rodríguez Martínez. El documento busca facilitar la identificación de algunas de las plantas invasoras presentes en el litoral y proporcionar información sobre las acciones que pueden aplicarse para controlar su expansión y contribuir a la conservación de las dunas.

