Al menos 13 personas murieron y decenas resultaron heridas tras el sismo de magnitud 7,1 que sacudió el suroeste de Japón, informaron este miércoles las autoridades.
El portavoz del gobierno, Minoru Kihara, indicó que siete personas permanecen gravemente heridas y otras 29 presentan lesiones leves. Además, más de 9.000 personas pasaron la noche en 506 centros de evacuación habilitados en cinco prefecturas.
Entre las víctimas figuran personas que quedaron atrapadas tras el derrumbe de un centro comercial en la prefectura de Kumamoto, donde los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda. Las autoridades también reportaron el colapso de viviendas, daños en carreteras e interrupciones en los servicios de agua y electricidad.
El terremoto ocurrió el martes en la isla de Kyushu y alcanzó el nivel máximo de intensidad en la escala sísmica japonesa Shindo. El movimiento fue seguido por varias réplicas, incluida una de magnitud 6,1. La alerta de tsunami emitida tras el sismo fue levantada poco después.
La primera ministra, Sanae Takaichi, aseguró que los equipos de emergencia continuarán las tareas de rescate y asistencia a los afectados. Mientras tanto, unos 45.000 hogares permanecen sin suministro eléctrico, aunque las autoridades confirmaron que las centrales nucleares de la región operan con normalidad.
