El mundo del boxeo y el deporte mexicano se encuentran de luto tras el fallecimiento de Miguel Canto Solís, considerado el máximo exponente del deporte yucateco en la historia.
El legendario pugilista murió la mañana de este jueves en su domicilio en el fraccionamiento Jardines Miraflores, en Mérida, hecho confirmado por su esposa, Irma Rodríguez.
Canto Solís, nacido en Mérida el 30 de enero de 1948, arrastraba desde hace años una lesión cerebral que deterioró progresivamente su estado de salud, alejándolo de la vida pública tras una carrera que lo colocó en la élite del boxeo mundial.
Su consagración llegó en 1975, cuando se convirtió en campeón mundial de peso mosca al derrotar por decisión unánime al japonés Shoji Oguma en la llamada “Batalla de Sendai”, disputada en Japón. A partir de ese momento, defendió con éxito su título en 14 ocasiones consecutivas, muchas de ellas en escenarios adversos donde era considerado desfavorecido.
El yucateco perdió el campeonato en 1979 ante Chan Hee Park en Corea del Sur, en su defensa número 15. Su legado lo llevó a ser reconocido como uno de los mejores pesos mosca de todos los tiempos y a ingresar al Salón de la Fama del Boxeo Mundial en Canastota, Nueva York, siendo el primer y único boxeador yucateco en lograrlo.

